. Alaban mis labios el alma que de lo Alto se anima con la luz que engrandece lo que mis ojos no alcanzan que ha llegado a fijarse en lo pequeños que somos y ha hecho maravillas donde la razón no puede.
Porque ha obrado con gracia en lo más humilde y ha creído en la tierra que esperaba la vida porque ha cerrado las fuentes a la soberbia porque ha abierto el vientre a la semilla eterna.
Magnífica es la fuerza que del corazón del débil hace brotar la vida por la fe que acrecienta. Magnífica.