por san Juan B. (26-N)

(tras varias indagaciones, por san Gregorio)...

El 26-N ingresaremos al hospital Virgen de la Salud en Toledo para hacer la recta final del adviento y de este cuaderno. Ayer hicimos una visita "rutinaria" -últimamente eran cada 15 días-, con ecografía incluída y el pequeño aún tiene sitio en su mundo amniótico.


El amable neumólogo [Raúl Hidalgo, en la foto, con Margarita] comprobó que los pulmones de Virginia son envidiables -tras haber superado una neumonía en medio del embarazo y llevar un bebé dentro que le sube hasta el diafragma- y ya sólo queda esperar el ingreso.


El final del cuaderno llegará con el bautismo (d.m. en primavera) pero en el nacimiento iniciaremos el recorrido hacia atrás. No vaya a pensar el diseñador de google que ya está todo inventado.


5 comentarios:

Establo Pegaso dijo...

A ver si me aclaro con los Janos, puertas, en este caso juanes. Supongo que quereis decir San Juan Evangelista, 27 diciembre,(día de mi cumpleaños por cierto, el Bautista es el 24 de junio (la otra puerta zodiacal)
No se que pasa que no sale el comentario

Virginia · Hilario dijo...

tienes toda la razón con los Janos y los solsticios. No sé por qué en el calendario del consultoria figuraba ese día el Bautista.
indagaré

Virginia · Hilario dijo...

mejor dejarlo en un escueto 26-N y recurrir a un santo que está en todos los santorales

maika dijo...

Os ofrezco otros santos cuya festividad se celebra el 26-N: Gregorio (¡Gregorio!), Justo (como el constructor de la Catedral a quien visitasteis, Virginia e Hilario) y Estiliano (anacoreta). Cuando sepamos qué día nacerá Gregorio David sabremos qué santos lo protegerán a partir del día de su nacimiento. Un abrazo inmenso, familia.

Encontré la info(rmación) anterior en esta página web: http://www.archimadrid.es/princi/princip/otros/santoral/santoral.htm

maika dijo...

Lo olvidaba: aceptamos el final del cuaderno, aunque lo lloraremos; y ansiamos ir descubriendo ese recorrido hacia atrás, no sólo por darle en las narices al inventor o diseñador de Google (que también por eso), sino para disfrutar con él antes de un final que será, en realidad, el inicio.